El verano de 2009 nos dejó un gran repertorio de lanzamientos que disfrutar por un largo tiempo. Entre ellos, está el segundo LP de Grizzly Bear en la aclamada disquera Warp Records que, aunque es conocida más por sus artistas electrónicos, siempre procura distribuir los artistas con propuestas sónicas diferentes. Después del salto, nuestra reseña del vinil.
El sencillo contiene versiones en vivo tanto de un cover que ya habían lanzando (He Hit Me de The Crystals, previamente contenida en el "Friend EP") como de lo que sería el último sencillo del Veckatimest, While You Wait For The Others.
Para el lanzamiento, a cargo de Warp Records, el vinil, como ya es costumbre para esta disquera, excedió las expectativas, junto con el empaque envuelto en el arte de William O'Brien, quien con el arte abstracto y colorido captura el sentimiento que emanan las canciones de todo el disco.
La música del disco, producida por Chris Taylor, bajista de la banda, es un logro en cuanto a experiencia sónica gracias al empeño en voz y omnichord que pone Ed Droste en cada canción junto con las harmonías de Daniel Rossen, su capacidad armónica deja claro por qué fueron firmados por Warp. Agregando una dimensión más al disco esta el ya afamado compositor clásico Nico Muhly, quien se encarga de los arreglos de vientos y coros para todo el disco, así como ya lo había hecho para The Crying Light de Antony and The Johnsons e incluso algunas canciones del Volta de Björk, sorprendente considerando que tiene actualmente 29 años.
1.- Two Weeks por la intensidad impresa en cada acorde que se toca y reverbera con facilidad.
2.- Ready, Able. de la cual todos esperamos sencillo y nunca llegó, gracias al arreglo del harpsichord en la transición de la canción al segundo arreglo (donde se vuelve un continuo "They go we go, I want you to know")
3.- All We Ask por ser el ejemplo a seguir para cualquier canción de Grizzly Bear en cuanto a trabajo conjunto de Droste y Rossen.
Todas las canciones mantienen un altísimo estándar de presentación (escúchese Southern Point) y este álbum, en conjunto, es la perfecta introducción para quien sea que quiera descubrir a Grizzly Bear. A menudo se cita el Yellow House como un disco difícil y el Horn of Plenty es más un disco solista que una banda, así que, por el sonido "pop", relajado y original que alcanza, debería bastar con palabras para convencer sobre lo excelente de este lanzamiento.
Disfrútenlo.
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